Colaboración # Dictamen infantil de una catástrofe por Alessandra Flores López – PGP

Cuando era pequeña los síntomas meteorológicos llevaron a una ballena gigante a estancarse sobre mi ciudad, no ha hubo ningún herido pues por suerte los edificios la sostenían sobre su punta, la ballena sobrevivió ya que se encontraba a nivel de las nubes (metamorfosis de agua) que cubría por completo a la ballena.
Todos teníamos una sensación de bienestar simplemente porque si el mundo se hubiera ido boca arriba todos nosotros hubiéramos caído en blandito y no esparcidos en los espacios libre de cúmulos de aire.
Observaba al mamífero contenido en el aire y pensaba: “como me gustaría caer sobre su panza, pues se ve tersa “.
Al poco tiempo las autoridades de mi ciudad lograron llevarse a la ballena, los únicos daños que dejó fue que hundió algunos edificios y el olor a pescado jamás se esfumó; dicen que antes de lo sucedido México olía a coladera y desde aquella circunstancia el olor a mi infancia desapareció.
Alessandra Flores López
