LO EXCÉNTRICO ES SOBREVIVIR para Aerostático Grotesco nº2 # colaboraciones

Lo urgente no nos deja ver
delante de nosotros la maravilla.
No queremos ver
con los ojos encerrados,
mientras la farsa permanece
y se burla sarnosa de la suerte.
Huimos en paz tras los ojos perdidos.
Las miradas no están en las manos
de los demás.
Las ofensas campan por los hormigueros
como gordas codicias.
Es la inutilidad de los golpes ciegos.
Los monstruos lo saben y nos dan la mano.
Por cosas así nos acusan las cucarachas.
El final de sus risas no termina,
nos hace llorar.
Se llama vergüenza y llega demasiado tarde
así que lo súbito acecha nuestras espaldas
mientras los párpados flaquean de sumisión.
La vida anda detrás
y el arrebato absoluto es destaparse el rostro,
mirar al mandril esperpéntico
reflejado en el espejo.
Afeitado el bienestar,
podemos sonreír de nuevo,
conversar si nos emborrachamos,
los domingos a la hora del vermut,
dormir con acento encrespado,
como las hienas.
El objetivo del ridículo es acostumbrarse
a la derrota presumida.
Con la cara cubierta es más fácil,
sin cara es más sencillo.
Te rompes en dos y los caminos
se juntan al doblar la esquina.
Te sientes un héroe, después un imbécil.
Sabes que el orden colérico de las cosas
tiene término en algún lugar,
pero no tiene tiempo
porque la lucidez llega tarde,
y no hay lugares sin nombre.
LO EXCÉNTRICO ES SOBREVIVIR
por Carlos G. Torrico y Quino Romero
